El método bumping es un sistema que usan los ladrones para asaltar viviendas y empresas abriendo las cerraduras sin forzarlas.En una cerradura invisible esta técnica no funciona.

 

Es una técnica que consiste en ejercer una ligera presión sobre la llave, lo que provoca que salten los cilindros y que la cerradura se deslice libremente, provocando su apertura.

 

Una solución que han encontrado los cerrajeros frente a esta práctica criminal es la instalación de algún tipo de cerradura invisible, ya sea sola o combinándola con una cerradura convencional.

 

Y es que las cerraduras invisibles son una solución para la protección de hogares y locales. Pero ojo, no es la única ni la mejor opción.

 

Principales características de una cerradura invisible

 

Este tipo de cerraduras de seguridad se caracterizan por:

 

Son invisibles, desde el exterior, lo que les concede una alta seguridad. Lógicamente, si el caco no ve la cerradura, no podrá forzarla mediante técnicas de habilidad.

 

En ningún momento podrá estar en contacto con el cilindro, por lo que le será imposible manipularla. Están totalmente cubiertas y empotradas en la puerta.

 

Son controladas por mandos a distancia, pudiendo programarse varios para la misma cerradura y permitiendo así que cualquier miembro de la familia pueda disponer de uno.

 

Su manejo es muy similar al de los sistemas de seguridad de los coches, se puede llevar el dispositivo en un llavero.

 

Su instalación es tan sencilla que incluso tú podrías instalarla, aunque no tengas ningún conocimiento de cerrajería.

 

Tienen una durabilidad muy alta, con unas baterías que pueden aguantar muchos meses, con lo que te evitarás el engorro de tener que cambiarlas cada poco tiempo.

 

Poseen un preaviso de agotamiento de batería que te avisará con los suficientes días de antelación.

 

La mayoría de cerraduras invisibles tienen una APP para poder abrir y cerrar desde un smartphone.

 

Ventajas de las cerraduras invisibles

 

Más allá de la tranquilidad y seguridad que te proporcionará su instalación, una cerradura invisible te aportará importantes beneficios:

 

Podrás instalarlas en todo tipo de puertas, ya sean blindadas, acorazadas o convencionales, siendo colocadas en su cara interior.

 

Tu puerta no sufrirá ningún tipo de alteración en su diseño, siendo estas cerraduras de seguridad muy sutiles y discretas.

 

Sorprenderán a los ladrones que pretendan acceder a tu vivienda o negocio, ya que al manipular la cerradura principal y ver que no se abre la puerta, es posible que desistan del intento.

 

¿Cómo funciona una cerradura invisible?

 

El mando a distancia tiene un sencillo funcionamiento mediante unos encriptados códigos digitales, de manera que, supuestamente, ningún experto en informática con malas intenciones pueda copiarlos o desbloquearlos.

 

Los códigos encriptados se irán renovando de forma automática cada cierto tiempo, de forma que tú te puedas despreocupar totalmente.

 

Algunos modelos de cerraduras invisibles llevan incorporados unas pequeñas alarmas que tienen por objetivo avisarnos de que la puerta se ha abierto, de que alguien ha entrado.

 

De igual forma, nos avisará de que la puerta se ha quedado mal cerrada en el caso de que nos olvidemos de cerrar correctamente.

 

La forma de recargar la batería o sustituirlas es muy sencilla y requiere muy poco tiempo. Aunque te recomendamos que nunca te olvides de recargarla con el fin de que puedas disfrutar de tu seguridad.

 

De no hacerlo, podrás entrar en casa igualmente porque la batería se bloquea en modo accesible, permitiéndote abrir la puerta.

 

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